La sociedad va avanzando muy rápido, la era de la inmediatez ha escalado muy alto, mucho se debe a la tecnología y su constante evolución, la cual, nos ha brindado diferentes herramientas y plataformas para facilitarnos actividades diarias.
En la educación, la tecnología nos ha servido para conectarnos desde diferentes ubicaciones, buscar información de manera más rápida y especializada, así como para realizar las tareas en formato digital. Con tan solo un clic podemos acceder a datos de los que en décadas anteriores era muy difícil.
Lo más actualizado en la tecnología y la educación es el uso de la inteligencia artificial (IA), la más conocida en estos momentos, Chat GPT, una herramienta con la que puedes realizar búsquedas, hacer imágenes, resúmenes, escritos, poemas, entre muchas otras funciones que optimiza tiempo para los humanos. Otra muy conocida, es Meta IA, integrada en WhatsApp y muy similar a Chat GPT.
Pero ¿qué pasa cuando abusamos de estas herramientas?
Si bien, la tecnología nos ha ayudado en muchas cosas, sobre todo en el manejo de datos, información y comunicación, el uso incorrecto de las plataformas y herramientas puede afectar nuestra vida cotidiana, en especial en la educación.
En algunos casos, el uso incorrecto de la inteligencia artificial ha hecho que los estudiantes dejen de realizar sus actividades por sí mismos y ordenen a la aplicación que las haga, afectando en su capacidad creativa, en su desarrollo educativo y en su capacidad de investigación. En muchas ocasiones, incluso no se verifica la información que las aplicaciones ofrecen, afectando la veracidad, incluso llevando a problemas graves, como el plagio.
¿Cómo podemos aprovechar la inteligencia artificial en la educación y hacer un buen uso de ella?
En primer lugar, debemos entender que las aplicaciones de inteligencia artificial son herramientas para complementar y mejorar nuestro modo de vida, pero nunca serán un sustituto de la capacidad humana.
Podemos utilizar Chat GPT o Meta IA para apoyarnos con una búsqueda de información, siempre verificando las fuentes y citando o dándole crédito a lo que no provenga de nuestra autoría. Recuerda que puedes verificar la información en fuentes confiables como páginas oficiales, bibliotecas virtuales, revistas o periódicos digitales y por qué no, en libros y materiales físicos.
Otra forma de aprovechamiento de estas herramientas es en la ayuda de generación de imágenes, pero siempre mencionando que se realizó con esta función, ya que la imagen no fue creada por nosotros y de no aclararlo, pueden surgir problemas de autoría y falta de ética profesional.
En cuanto a las tareas, también podemos apoyarnos con esta herramienta en la búsqueda de sinónimos para una correcta redacción y así evitar la repetición de palabras en nuestros textos académicos, de igual forma, podemos hacer uso de internet para esta misma búsqueda.
Ha existido mucho debate sobre si la IA nos sustituirá o terminará realizando el trabajo de los profesionales, pero desde el área educativa se tiene una gran responsabilidad para poder instruir a los estudiantes a aprovechar el recurso con responsabilidad y honestidad, evitando los plagios.
Recuerda que, como alumno y futuro profesional, la ética es uno de los aspectos más importantes. Permítete utilizar los recursos y herramientas digitales, sin dejar de lado tu capacidad intelectual y aplicación de conocimientos.





