Propósitos de Año Nuevo, ¿qué hacer para no quedarte en el intento?

Propósitos de Año Nuevo, ¿qué hacer para no quedarte en el intento?

 

Te decimos cómo lograr tu propósito más importante para Año Nuevo y cómo definir una lista que sí vas a cumplir.

En el mundo occidental, el propósito de Año Nuevo tiene su origen en la cultura desarrollada por los romanos, quienes acostumbraban iniciar un nuevo ciclo del calendario haciendo planes sobre sus próximas campañas militares.

Con el tiempo, las metas bélicas fueron convirtiéndose en proyectos menos riesgosos, hasta llegar a nuestros días con la tradicional lista de compromisos personales que solemos olvidar en cuanto empieza febrero. Para que esto no te suceda, aquí te damos cinco alternativas a fin de que elabores proyectos que sí vas a cumplir.

1. Distingue entre deseos y propósitos

Todo aquello que se desea “debe pasar por el filtro de la realidad”, dice la psicóloga educativa Belinda Rodríguez. Esto quiere decir que antes de formular cualquier propósito “debemos ser honestos con nosotros mismos, y evaluar si lo que deseamos es factible de realizar”.

La evaluación de tus deseos es un trabajo previo de introspección que debe incluir tres aspectos esenciales de tu vida: lo económico o laboral, lo personal y lo familiar. Fortalecer estas áreas debe depender de tu trabajo y esfuerzo, pues los deseos no pueden considerarse propósitos si para lograrlos requieres de la intervención o de la voluntad de alguien más.

Por ejemplo, un deseo es querer tener un mejor sueldo, mientras que un propósito es plantearte como objetivo elevar la calidad de tu trabajo o estudiar un diplomado, para que en la próxima evaluación de la empresa se te considere para un aumento.

2. No te pidas imposibles

Debes evaluar tu verdadera situación, el contexto en el que te desenvuelves y los factores que influyen en tu entorno. “Hay que pensar en alternativas viables y alcanzables”, apunta la experta. Los propósitos deben ser “objetivos claros y precisos, saber dónde estás y hacia dónde vas es fundamental”, enfatiza.

Si llevas años sentado frente al televisor, no pretendas convertirte en maratonista este 2018, mejor planea que al menos cada tercer día llevarás a cabo una caminata. Si te exiges demasiado, o proyectas metas muy ambiciosas o poco realistas, no podrás cumplir lo que te propones.

Un error muy común es querer realizar algo sin estar verdaderamente conscientes del tiempo que se necesita para llevarlo a cabo. Por ejemplo, si tu propósito es ir al gimnasio debes considerar cuántos minutos de tu vida emplearás en el camino.

Es lógico no poder cumplir con este propósito si para llegar al entrenamiento tienes que pasarte una o dos horas en el auto, en medio del tráfico, después del trabajo.

La Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) explica que “el comportamiento dañino se desarrolla a través del tiempo”, por lo que eliminar los malos hábitos también requiere tiempo.

3. Divide tus metas

En lugar de hacer un solo gran proyecto, es recomendable dividirlo en varias tareas. “La meta principal se puede ir cumpliendo a través de pequeños esfuerzos, son metas menores que en conjunto nos permiten lograr un objetivo mayor”, recomienda Belinda Rodríguez.

Es importante llevar a cabo movimientos cotidianos que demuestren nuestra voluntad para lograr lo propuesto. “Cualquier objetivo requiere esfuerzo, las cosas no vienen solas, si me propongo ahorrar hay que hacerlo poco a poco, con pequeñas acciones que en el mediano plazo se harán más grandes”.

La APA considera que los propósitos de año nuevo no deben ser cambios extraordinarios, en realidad hay que “establecer metas moderadas y alcanzables durante todo el año, en vez de imponernos una sola meta enorme a partir del 1 de enero”, dice la doctora en psicología Lynn Bufka.

Consultada por la APA, Bufka afirma que lo que cuenta “no es la amplitud del cambio, sino el acto de reconocer que los cambios positivos en nuestro estilo de vida son importantes, y hay que trabajar en ellos dando un paso a la vez”.

Es decir, no quieras leer El Quijote de Miguel de Cervantes en una noche, proponte empezar con dos o tres páginas cada día, completa un capítulo cada mes, al final del año habrás avanzado en tu propósito global.

4. No te pongas plazos fatales

“Lo importante para cumplir los objetivos es tener una idea clara y persistente”, argumenta Belinda Rodríguez. Esto implica olvidarte de los plazos inamovibles, pues estos son una forma en la que solemos boicotear nuestros propios esfuerzos.

No digas que antes del 15 de enero empezarás con tu propósito, si llega esa fecha y no lo iniciaste muy probablemente ya no lo realices. Hay que ser flexibles y no desanimarse, pues “todos los días tenemos la oportunidad de iniciar algo nuevo, cada día estamos cambiando y aprendiendo”, afirma Rodríguez.

En vez de una fecha fija se recomienda que establezcas rangos de tiempo, por ejemplo puedes planear empezar a hacer ejercicio entre el 15 y el 31 de enero, así no te sentirás presionado, lo que facilita el cumplimiento de tu propósito.

5. Evalúa tu esfuerzo

Hay que valorar periódicamente cada una de las pequeñas metas que nos propusimos para llegar a un objetivo mayor. “Con cada paso debes ir evaluando y adecuando la meta, puedes agregar o quitar, los propósitos tampoco deben ser rígidos”, apunta Belinda Rodríguez.

La experta afirma que el cumplimiento de cualquier proyecto implica un cambio, aunque sea pequeño, en la forma en la que actuamos. “Una conducta nueva nos va creando hábitos, si a esto le agregamos disciplina será fácil llegar a la meta”.

 

Referencia: Surya Palacios (2017, diciembre 31) Propósitos de Año Nuevo, ¿qué hacer para no quedarte en el intento?. Recuperado: 2 de enero del 2018 de: https://www.altonivel.com.mx/proposito-ano-nuevo-como-lograr-y-no-quedar-a-medias/

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